Braco de Weimar

El Braco de Weimar cuenta con un origen peculiar, ya que se considera la raza más antigua de Alemania, siendo el Braco Alemán también proveniente de allí. Resalta entre los canes de caza por su complexión delgada y gran altura, además de su pelaje brillante y corto.

También llamado Weimaraner, ha sido empleado para la caza como perro cobrador, ya que cuenta con una boca suave y blanda que le permite agarrar las presas sin dañarlas.

Origen del Braco de Weimar

Weimaraner

Es oriundo de territorios galos y asiáticos, pero la raza se desarrolló en tierras germánicas luego de la selección del Gran Duque Carlos Augusto de Weimar, quien requería de un perro apto para cazar en cualquier terreno y a cualquier animal. Su origen era un tanto dudoso, ya que no había certeza de las otras razas que intervinieron en su creación. Actualmente, se considera que proviene de viejos linajes franceses.

En Estados Unidos aumentó la población del Braco de Weimar, ya que muchos perros fueron deportados durante la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, este can es supravalorado en el país por sus habilidades excepcionales, considerándose un perro con inteligencia “casi humana”.

Características del Braco de Weimar

Tamaño

Es un perro de gran altura, alcanzando hasta los 70 cm, en el caso de los machos. Por otro lado, las hembras pueden medir de 57 a 65 cm.

Peso

A pesar de su altura, su peso es bastante ligero ya que se ejercita con frecuencia. En el caso del macho, este ronda de los 30 a 40 kg, mientras que las hembras pesan de 25 a 35 kg.

Pelaje

El cuerpo se conforma de un pelo corto y fino, aunque en algunas áreas es más denso y áspero. Suele ser de tonalidades grisáceas y marrones, raras veces, con algunas manchas. En la cabeza y orejas tiene un pelaje un poco más largo.

Personalidad del Braco de Weimar

Braco de Weimar

El Braco de Weimar impresiona a cualquier cazador y a los canófilos por su estructura corporal tan elegante y musculosa, lo que le permite ser polivalente y apto para cualquier actividad al aire libre. Sus patas robustas le permiten desarrollarse en cualquier terreno y participar en las diferentes disciplinas de cacería. A este can alemán no le gusta estar en casa todo el día, ya que es muy enérgico y siempre está atento de salir a cazar.

A pesar de su empleo para la cacería, no tiene un carácter agresivo, de hecho, es muy obediente y fácil de adiestrar, sobre todo si el educador le trata con afecto. Incluso, puede adoptarse como un perro de compañía. Pueden cambiar su temperamento dulce y cariñoso al notar la presencia de extraños, situación en la que ladrará con intensidad.

Cuidados del Braco de Weimar

Su pelaje puede cepillarse dos veces a la semana con un cepillo de cerdas suaves o flexibles, para evitar lastimar la piel. En cuanto al baño, este puede darse si el animal está muy sucio.

Por otro lado, es fundamental una limpieza de orejas cada vez que sea necesario, por lo que se recomienda su revisión diaria para estar al tanto de cúmulos de suciedad.

Alimentación

El Weimaraner requiere de una alimentación equilibrada y sin excesos. Las grasas deben ser bajas, mientras que el aporte energético a través de las proteínas debe regularse y darse de acuerdo al peso y altura del can, ya que cualquier exceso podría provocar el crecimiento prematuro, dando paso a malformaciones.

También es importante que, luego de cada ingesta, el animal se mantenga tranquilo y en reposo para evitar una dolencia gástrica.

Enfermedades más comunes

A pesar de provenir de un fino linaje, el Braco de Weimar no está exento de sufrir algunas enfermedades típicas de los perros grandes. Una de las patologías más probables es la displasia de cadera, así como las molestias oculares e infecciones de oído. Estas últimas se deben a las orejas largas que acumulan suciedad y polvos. También es común que, en el caso de que no tenga una alimentación equilibrada, sufra de torsión gástrica.

Si tienes curiosidad sobre más razas de perros grandes, pues te sugerimos que navegues por nuestra web.

Subir