Dogo del Tibet

Denominado mastín tibetano, el Dogo del Tíbet es una raza asiática originaria de la región del Tíbet, ubicada al noreste del Himalaya.

Es un animal de origen arcaico, con una historia rica en detalles que ha sido uno de los principales focos de los canófilos. El Dogo del Tíbet impresiona por su desempeño en diversas actividades, como la vigilancia en los monasterios tibetanos.

Mastin tibetano

Origen del Dogo del Tíbet

Según estudios, la raza data desde la Grecia clásica y permaneció en la época postimperial romana. Desde su origen, este se empleó como perro guardián o de trabajo para los pastores nómadas y en los monasterios tibetanos.

Específicamente, su aparición se remonta a 2000 años a.C., ya que también fue usado por los asirios durante la etapa bélica, en su necesidad de un perro que custodiase a los cautivos.

Adicionalmente, la raza se ha considerada como la originaria de otros linajes, como el San Bernardo, el perro de montaña de los Pirineos y el Terranova.

Características del Dogo del Tíbet

Tamaño

Es un can muy grande y robusto, con cabeza y orejas grandes que destacan por un pelaje denso. Su tamaño oscila entre los 71 y 72 cm, en el caso de los machos, mientras que las hembras llegan a medir entre los 65 y 69 cm.

Peso

Entre los 60 y 70 kg, para ello, requiere de una alimentación abundante en proteínas.

Pelaje

El pelaje del mastín tibetano tiene una doble capa para así protegerlo de las altas temperaturas. El pelo en la capa externa es muy áspero, duro y recto, a pesar que las hebras son muy delgadas. Mientras tanto, la capa interna es lanosa, rizada y mucho más pesada, ya que esta se encarga de mantener la temperatura corporal.

Los machos tienen más pelaje que las hembras, este sobresale de su cabeza, cuello y hombros, dando una apariencia de melena. Este puede ser de color negro intenso, negro con tonos rojizos, pardo, negro con mechones dorados, grises o azules. El Dogo del Tíbet también suele mostrar unas manchas rojizas alrededor de los ojos.

Personalidad del Mastín Tibetano

El mastín tibetano suele ser muy reservado y alejado de lugares donde haya demasiadas personas. No obstante, esto no quita el hecho de su naturaleza protectora y leal con sus familiares o dueños. El Dogo es un guardián innato, por lo que es muy frecuente escucharlo ladrar, pero siempre hay que estar atento a la intensidad y ritmo de este.

Con los niños es mucho más entregado, social y cariñoso, inclusive con perros de otras razas que tengan un tamaño similar. A pesar de no ser agresivo ni peligroso, debido a la contextura y peso, es recomendable supervisar cuando este juega con los pequeños en casa.

Requiere de paseos para poder ejercitarse, fortalecer su musculatura y evitar que padezca de ansiedad.

dogo del tibet

Cuidados del Dogo del Tíbet

El Dogo del Tíbet requiere de un cepillado muy minucioso y atento, ya que debe darse 3 veces a la semana, mientras que en la época de muda debe ser diario para retirar el pelaje seco o muerto.

Se recomienda el baño cada 2 o 4 meses, ya que el baño frecuente impide que genere su capa protectora.

Alimentación

La alimentación debe ser abundante y con alimentos ricos en vitaminas y proteínas, como la carne y las verduras crudas. Si optas por el pienso, este debe contener alimentos bajos en grasa y que le proporcionen energía.

Enfermedades más comunes

No es susceptible a sufrir de enfermedades graves, no obstante, puede llegar a padecer patologías comunes de los perros grandes. Entre estas: displasia de cadera, hipotiroidismo, entropión y algunas afecciones en el sistema nervioso.

Subir